La alegría de malvivir

C.G.Castellanos – 18/04/2016

A Ricardo no le falta de nada; borracho, putero, malhumorado y encima su mujer lo abandona. ¡Qué poca vergüenza! Vamos, que dejar tirado a esta joyita de trabajador del metro que no deja de pensar en sus errores mientras camina por la vía…

Volver

Deja un comentario